
Para este proyecto de oficinas en Madrid, donde se ampliaba la superficie, se nos planteó diseñar una zona que acogiera el comedor, la cocina y también un lugar que facilitara poder reunirse o trabajar de manera más informal.
Con esta información, y sabiendo que el futuro usuario tendría un perfil joven y creativo, nos decidimos por un único espacio pero que fuese polivalente, que tuviese un marcado carácter lúdico y que invitara a pasar un tiempo agradable donde poder trabajar de forma diferente, relajarse y tomar un café. Todo esto amenizado por una exposición de fotos, ya que lo que allí no falta es gente con talento e inquietudes.
Lo primero que hemos hecho fue eliminar las barreras visuales permitiendo inundar el espacio de luz exterior aprovechando los grandes ventanales que había allí para mejorar el bienestar de sus futuros usuarios. Hemos usado una paleta de colores fresca que, junto con la elección de materiales visualmente ligeros, han acentuado lo distendido del ambiente. Se ha elegido y cuidado la luz para que sea adecuada y confortable. Hemos diseñado mobiliario inspirado en uno de esos juegos de la infancia que permiten pasar tardes enteras inmerso en un mundo de fantasía, intentando dejar con ello algo de aquel perfume.







- Project manager, diseño mobiliario e interiores Matías Carbia.
- Colaboradores Arq. Mónica Delgado
- Créditos fotografías Código 7
